Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Los flecos descosidos del verano








I
Al yo verte estabas mojada
como la quilla de un párpado
orillado por las lágrimas.

Y te dije: enséñame la cadencia exacta del beso
para que pueda pronunciarte sin palabras.
Y de pronto me callaste todos los miedos
con tu lluvia de octavillas.

II
Nunca aprendí el arte de la ausencia
ni la estética de los ojos cerrados.
El sueño para mí siempre fue una cinta métrica
devanada o una boquilla sin humo ni marfil.
Nunca supe de amables subterfugios en la carne
ni de las oscilaciones de los péndulos bajo la piel.
No hay gravedad entre tus piernas, ni nada
que me haga pensar en cerezas. Pero yo porfío
en horadar cada milímetro de tu cuerpo
con ráfagas de un metal incandescente.

III
Antes del comienzo hay un comienzo,
un búcaro de flores ya marchitas y un clavo oxidado,
y del final poco o nada sabemos.

El infinito son dos ojos achispados
en una nochedad sin frenillo,
la vagarosa intimidad de las armónicas
en la fluidez del equilibrio.

¿Y qué hay del alma
si el botón encasquilla las presillas
como nutrias relapsas
y la sangre brota sin cuartel?

Ayer dijimos adiós a los flecos descosidos del verano
y ya siento el frío acordonándome los pies
como una cinta de Moebius.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

2 comentarios:

Maruja
7 de noviembre de 2012, 16:30

"Al yo verte estabas mojada
como la quilla de un párpado
orillado por las lágrimas".
Me gusta como escribes.
Un saludo.

Índigo
8 de noviembre de 2012, 10:51

Intensos flecos los que hoy ondean, dibujando olas y mareas en tus letras. Me inundó su belleza. Saludos en añil.

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