Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

sábado, 11 de junio de 2011

A degüello


¿Qué fue del gameto y del cequí?
¿Dónde un buqué de lilas coronó la trama?
¿Cuándo el ciego devanó la luz con su lazarillo y su alianza?
¿Quién unció el sexo a la cama y el rosario a la madraza?
Nunca pudo la bella despertar al sortilegio del sueño.
Nunca la muerte conjugó dos muslos sin ceñirse antes un liguero.
Nunca un dedo meñique devolvió el equilibrio al océano
ni el juicio a la manzana. (Y el rojo de tus zapatos conjura la sangre
a la otra orilla del véspero, y las arañas destejen su labor en el burdel.)
Nos apresuramos a perdernos en oscuras galerías, en sótanos
y parterres, mientras los gemelos parpadean detrás del mostrador
como ganzúas occipitales. A degüello.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

7 comentarios:

JODIDOS (la minina y el sietemesino)
11 de junio de 2011, 17:24

Buenas tardes.
Por aquí ando dando una vuelta y leyendo tus cositas. Me gusta bastante el blog, así que, si no te importa me hago seguidor de él.
Este es, por si te apetece pasarte, el mío:


http://hayquejodersepuntocom.blogspot.com/

Un saludo y buen fin de semana.

Taty Cascada
12 de junio de 2011, 4:03

Formulas preguntas y cuestionamientos internos, no tengo las respuestas y tú, maestro de poetas, es posible que las tengas...Igual que el ciego, ignoro el momento en que se escapó la luz, pero es bueno volver a leerte.
Un abrazo Óscar.

Clara Schoenborn
12 de junio de 2011, 22:59

Bastante surrealista tu poema en esta ocasión mi querido Óscar, tanto que mi mente apenas ha podido acomodarle algunos significados. Tal vez será porque lo leo casi todo interrogatico y enunciativo, así que es difícil "armarle una historia", solamente queda tomar sus sugerencias para crear imágenes en la mente. Un abrazo muy fuerte.

Liz Flores
13 de junio de 2011, 6:06

Esta vez me quedan signos de interrogación sobre los hombros. Mencionas luz, equilibrios, muerte, oscuridad, no descifro del todo el contexto. Lo que siempre me queda claro es tu habilidad poética, así que disculparás que me resuma a destacar algunos versos que me gustaron:

"¿Cuándo el ciego devanó la luz con su lazarillo y su alianza?"

"Nunca un dedo meñique devolvió el equilibrio al océano"

"Nos apresuramos a perdernos en oscuras galerías, en sótanos y parterres..."

Un fuerte abrazo, Óscar.

Isabel Moncayo Moreno
13 de junio de 2011, 16:10

Siempre tu lenguaje poético me atrapa, seguramente tú sabes las respuestas a esas preguntas que dejas. Me gusta el encabalgamiento de los versos y los simbolismos profundos y oscuros.

Has tardado desde la última publicación, pero siempre es un placer leerte.

Un fuerte abrazo, Óscar

lauviah
18 de junio de 2011, 9:23

Hoy no llego,, hay un velo que no me deja desvelar el interior de la letra.
Muy bonitas bien engalanadas,, pero hoy,,,, no llego.

me disculpara??,.

Si , pudiera contestar alguna pregunta,,
creo que nosotros,,,
la vida nos muestra y nosotros ,, siempre equivocando a degüello.


Un saludo

Marisol
19 de junio de 2011, 21:40

Es un poema oscuro, que deja muchas interrogantes y algunas respuestas que se hacen difíciles de aceptar. Unos versos sensuales, otros negros, y algún inexplicable divorcio de conceptos que el poema logra reunir.
Seguro tú lo tienes más claro, pero eso sí, es innegable tu habilidad poética, tu versatilidad y esa capacidad que tienes de decir tanto en tan poco.
Vuelvo a leerlo y cada vez que lo hago me parece la primera, lo descubro diferente en cada lectura.
Un gran abrazo.

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