Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Y volaba


En los momentos de mayor zozobra, cuando el silencio resonaba en sus oídos como un cuerno de caza y la soledad le alanceaba como a un ciervo herido, mientras veía teñirse de rojo los pastos de la inocencia, cruzaba los brazos sobre el pecho en un remedo de abrazo para quitarse ese penacho de frío que le amorataba los labios. Con la cabeza gacha y las manos apoyadas en los omóplatos, giraba lentamente las muñecas, como si intentara zafarse de unas cadenas invisibles. Entonces, con rápidos movimientos, como aleteos de un pájaro henchido de oxígeno, blandía sus manos en el aire y hacía molinetes, abanicándose los hombros. Y lo que antes eran manos, ahora eran alas; y lo que antes le oprimía, ahora le liberaba.

Y volaba, y volaba, y tan alto volaba que el cielo, infinito, no le alcanzaba.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

8 comentarios:

Respirando entre palabras.
4 de agosto de 2010, 13:55

La soledad con alas...
Intento de vuelo.Espero que su aterrizaje no sea como el mio.
Besos con alas para que lleguen hasta ti.

Isabel
4 de agosto de 2010, 16:02

Hermoso el recorrido por este paisaje que parece resurgir del abatamiento y ciertamente se eleva con esas alas, la escena ronda lo dramático Óscar, pero tú lo envuelves en ese halo de imágenes transparentes que se torna tan espiritual que llega a ser mágico... ayy no sé lo que digo, que me ha encantado

Un abrazo

su
4 de agosto de 2010, 16:22

Hermosa liberación. Un abrazo.

Ío
4 de agosto de 2010, 16:49

Es que enamoras con cada palabra, con cada metáfora, con tus sentimientos, y todo lo que pueda escribirte me suena trivial y superfluo; no deseo decir nada.
Solo déjame leerte en silencio.
Beso

Ío

Yemaya
5 de agosto de 2010, 0:31

Volar aunque sea en nuestra imaginación, aunque sea sin alas, al menos será una manera de sentirse libre y escapar de todo lo que nos oprime el alma.
Besos y susurros muy dulces
Hermosas letras

Patricia 333
5 de agosto de 2010, 7:23

Y volaba, y volaba, y tan alto volaba que el cielo, infinito, no le alcanzaba.


Volar y Volar Oscar tan alto como se pueda

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

Marisol
6 de agosto de 2010, 4:32

¿Quién no ha deseado volar? Aunque yo lo he deseado muchas veces, nunca lo hubiera descrito mejor.
Tus textos son reflexivos y además llenos de imágenes deliciosamente descriptivas, coincido con Isabel en que llegan a ser mágicas.
Mi admiración.

Clara Schoenborn
6 de agosto de 2010, 13:47

Hay alas que nos hacen imparables. Alas de inmenso poder. Qué bien lo describes con tus palabras, tan bien tejidas. Un abrazo Óscar.

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