Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

martes, 15 de febrero de 2011

Sombras ateridas de luz



El arte es el dominio del dolor por la belleza.
Edgar Degas


Bailamos en la noche concupiscente
como sombras ateridas de luz,
dos luciérnagas titilantes
en un erial oscuro y caliginoso.
Bailamos y brillamos
porque estamos hechos de estrellas,
de ese polvo luminiscente
que arrulla los corazones.

Dibujo tu sonrisa d-espacio a esta hora aciaga del día,
con pespuntes de sombra y luz,
entreteniéndome en los claroscuros,
deslizando apenas por tus labios el dócil crayón de mi ideal.
Dibujo con ese color desvaído que sólo conocen los poetas
–azul grisáceo, el color de la lluvia y de la tristeza–,
con ese dolor ínsito a la belleza.

Me dejé arrastrar por una tormenta de metáforas
al auspicio mesmérico de la luna
para desnudarte la piel y vestirte poesía.

Aunque la noche se cierre en un puño,
siempre brilla el vientre salaz de la luciérnaga.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Cita
15 de febrero de 2011, 16:28

Si, te dejaste arrastrar por una tormenta de metáforas... no hace falta que lo jures... me encantaría ver ese baile de luciérnagas hechas de estrellas...

Besos

Cita

Isabel Moncayo Moreno
15 de febrero de 2011, 20:03

Ya se echaba de menos tu poesía, Óscar, me encanta cómo ensalzas ese amor puro en el baile de las luciérnagas, así como la ternura de los siquientes versos: Dibujo tu sonrisa d-espacio a esta hora aciaga del día,
con pespuntes de sombra y luz,
entreteniéndome en los claroscuros,
deslizando apenas por tus labios el dócil crayón de mi ideal. Calambur incluido, siempre lo logras, sí, siempre logras vestirla y desvestirla, de y en la poesía, de una forma magistral y hermosa.

Un abrazo, Oscar.

Ío
16 de febrero de 2011, 0:34

La primera estrofa me parece muy muy romántica, a pesar del frío de la luz.

Estos versos también me han gustado mucho:
"Dibujo con ese color desvaído que sólo conocen los poetas
–azul grisáceo, el color de la lluvia y de la tristeza–,"
Creo que si, no se siente igual la lluvia, la tristeza.

"para desnudarte la piel y vestirte poesía."
Este es precioso, Óscar¡¡¡
Un beso

Ío

Yessi
16 de febrero de 2011, 0:45

Hola, es la primera vez que paso por aqui...tienes un blog muy agradable; espero volver pronto.

Saludos.

Liz Flores
17 de febrero de 2011, 4:08

Luz, sombras, azul, luciérnagas, piel, poesía, lluvia, tristeza... a ley tendría qué gustarme este poema con ese derroche de palabras formando versos llenos de amor. La segunda estrofa y la que le sucede son preciosas en lirismo, mis favoritas. Todo el poema se lee ameno, es fácil de asimilar esa tristeza y la ausencia, por ende es bello a rabiar.

Un placer volver a leerte.
Un abrazo.

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