Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Como lágrimas en la lluvia




En una fotografía hay una historia escrita y otras muchas por escribir.
O.B.P.


Miro tus fotografías y me pregunto
qué pensabas en aquel momento,
mientras la cámara inmortalizaba tu sonrisa, tu mirada, tus gestos,
si sonreías porque estabas contenta
o sólo por cortesía,
como quien claudica a la volubilidad de un deseo.

En una es una cinta en el pelo,
en otra son unas horquillas, un chal o un collar con piedras de colores;
cada detalle abre nuevos interrogantes.
¿Qué íntimos anhelos estremecían tu frágil corazón?,
¿qué pensamientos turbaban la paz de tu espíritu?
¿Qué ojos te veían a través de la lente cuando el flash disparaba su tinta blanca sobre la negra piel del tiempo?
¿Era melancolía lo que había en tu mirada cuando tenías la vista fija en el mar,
con la mano izquierda apoyada en la baranda y la derecha doblada en la cintura?
Y tu nariz graciosamente fruncida por el esfuerzo de abrir una tapa, ¿qué perfumes olía?
Y el viento que te despeinaba, la brisa que te mecía, ¿qué salinos rumores traía?
Nunca lo sabré, nunca podré escribir la historia de esa fotografía,
la verdadera historia, la que sólo tú conocías y te llevaste contigo,
–como la de todos esos momentos que viviste y naufragaron en un mar de silencio,
“como lágrimas en la lluvia”–
,
pero sí puedo reescribir muchas otras historias con tus imágenes,
tantas como interpretaciones se me ocurran.

A veces, sin darme cuenta, mi memoria viste la realidad de fantasía,
y te adorno con prendas que nunca existieron
más que en mi imaginación febril y desaforada
como un jayán que deviene en molino de viento;
y entonces comprendo la paramnesia de los replicantes,
su desamparo, su mistificación, su atormentada vanidad de ángeles caídos
en la orfandad del recuerdo.

Y no obstante, ¿acaso no eras tan fantástica que ninguna fantasía podrá jamás superarte?

Sí, ahora entiendo por qué algunas tribus africanas aún creen que las fotos les roban el alma.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

14 comentarios:

VeROniCa
11 de noviembre de 2010, 18:49

y tú, nos robas el aliento.
un abrazo

Liz Flores
11 de noviembre de 2010, 18:51

Este es un conjunto sumamente bello y melancólico, desde el título que me encantó, la melodía, tu cita, el unicornio hecho de alguna foto supongo, hasta las imágenes tan bien definidas en tu prosa, sobre todo la de reescribir historias en una fotografía.

Bien resaltas, nunca se podrá escribir la historia de una fotografía, pues esa quedó capturada por el tiempo y ciertamente se la llevó la persona amada. Lo que haces (y yo también hice, incluso hasta hace poco) es crear fantasías que se apegan a la realidad de esa historia que, por más que la anhelemos, nunca tendrá validez, pues sabemos que de fantasía no pasa, y eso llega a doler más que evocar un recuerdo plasmado en una fotografía.

Me gusta mucho cómo juegas a muever los hilos de la sensibilidad de quienes te leemos.

Precioso trabajo.
Un fuerte abrazo, estimado Óscar.

Mayte_DALIANEGRA
12 de noviembre de 2010, 2:41

Sí, mi querido Óscar, no sólo los africanos creen eso, casi todas las gentes sencillas de medio mundo se niegan a que se les fotografíe, pues creen eso, que las fotos les roban el alma y no van descaminados, amigo mío, no van descaminados...Y añadiré que, a lo largo de mi vida, me han hecho miles de fotografías y ni yo misma sé lo que pasaba por mi mente en aquellos momentos.

Cada fotografía es un intento vano y fútil de aprehender el tiempo, pues éste es inaprensible, por más que se intente, infructuosamente, capturarlo en una imagen que ni siquiera puede desafiar el inexorable paso de Cronos.

Entiendo tus sentimientos, no imaginas cuánto. Yo he perdido a mis padres y miro y remiro sus fotografías, intentando revivirlos en ellas, imaginando lo que pasaba por sus cabezas cuando éstas fueron hechas, pero nada ni nadie me pueden dar una explicación y también me invento cosas, imagino historias nunca vividas, palabras nunca dichas...

Somos mero barro, Óscar, barro frágil y mal modelado, pero con un único y certero destino...sólo que unos parten antes que otros...Qué no nos cuenten películas, ninguna historia tiene final feliz, porque todas las historias, todas y sin excepción, comparten el mismo final...

Un beso, amigo mío, un beso con sabor a loto, para que te haga olvidar, como a los lotófagos de la Odisea, pues sólo olvidando la realidad que nos rodea y nos espera, podremos continuar viviendo.

silenciodelanoche
12 de noviembre de 2010, 5:52

que precioso poema lleno de sentimientos tristes me emociona la nostalgia, ya es de mi diario vivir que me acostumbro. bellas letras , me hace sentirme nostalgica.

un beso grande para ti.

★•▄██▓▒☆• ★•

Respirando entre palabras.
12 de noviembre de 2010, 12:18

Muchas veces suele verse lo que uno desea.Detrás de una imagen, hay mucho más por descubrir.
Besos y cierta nostalgia...
Buen fds!

Taty Cascada
12 de noviembre de 2010, 13:43

Mis antepasados también evitan ser fotografiados. Nada pudo mi cámara frente a la huída intempestiva de la machi en un ritual que intentaba fotografiar, ¿qué tiene una foto que tanto nos atrapa?. He llegado a la conclusión que atrapa la vida, la juventud, la belleza, la vitalidad. Cuando pasa el tiempo y rescatamos esas añejas fotos guardadas en archivos familiares, qué bello encontramos todo. Y nuestros amores, nuestros viejos amores, se engrandecen y crecen más allá de lo imaginado...Una foto no atrapará el alma como lo piensan mis mapuches, pero atrapa la juventud, y nos regala en una imagen la inmortalidad.
Un abrazo.

Óscar
12 de noviembre de 2010, 16:34

Permíteme una puntualización, Mayte: yo no quiero olvidar(la). El olvido es una segunda (y tal vez más terrible) muerte. Por otra parte, siento que hayas perdido a tus padres.

Un abrazo.

Patricia 333
12 de noviembre de 2010, 21:11

Y no obstante, ¿acaso no eras tan fantástica que ninguna fantasía podrá jamás superarte?

Si que lo era Oscar, yo me la imagino así fantástica , solo de leer como te expresas de ella fue y sigue siendo a través de ti eso , una mujer fantástica

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

Patricia 333
13 de noviembre de 2010, 21:59

Un Unicornio ........

Que pases un buen Fin de semana

Besos , querido Oscar

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

NV BALLESTEROS
14 de noviembre de 2010, 2:23

Cuando miro una fotografía me pierdo en la mirada...Para mi una foto es un tesoro que me remonta a un ayer que ame o amo...Te dejo un abrazo muy grande...besos

Clara Schoenborn
14 de noviembre de 2010, 4:12

Pienso que la magia de la fotografía es precisamente eso: capturan un momento en el tiempo sin decir exactamente nada más de todo aquello que lo rodeó. Eso mueve a nuestra mente a recrearlo, a inventar algo alrededor de ella.Un abrazo Óscar.

Ricardo Miñana
14 de noviembre de 2010, 20:45

Profundo, nostalgico y buen texto,
un placer pasar por tu casa.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.

Marisol
15 de noviembre de 2010, 6:32

Nunca antes me había puesto a meditar sobre ese significado de una fotografía. A veces, cuando veo a alguien en un trozo de papel, me imagino a su lado, otras tantas son fotografías de mi mente, y casi siempre las veo con rostros sonrientes, supongo que las personas que ya no están más con nosotros, desean que se les recuerde así, sonriendo.
Nos toman las fotos y capturan un instante de nuestras vidas, pero la vida está hecha de instantes, así que se llevan un poco de nuestras vidas impreso en el papel, por eso no dudo que esas tribus tengas algo de razón.
Me encantó esta frase:
'¿acaso no eras tan fantástica que ninguna fantasía podrá jamás superarte?'
Seguro que sí, Sara era fantástica, tanto que traslado la frase al presente, Sara es. Tal vez ya no pueda escribir poesía, pero sigue inspirando poemas admirables .
Un gran abrazo.

Isabel
16 de noviembre de 2010, 14:29

Las fotografías además de capturar momentos y enternizarlos sirven para hablar con ella-s, tú lo has hecho en este texto que nos compartes y que se lee para adentro... para adentro...

No todo se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia, quedará tu poesía y Sara en ella.

Un abrazo, Óscar.

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