Feliz cumpleaños, Sara
Feliz cumpleaños, Sara.
Qué contradicción tan grande, ¿verdad? Desearte feliz cumpleaños cuando no puedes cumplir años, cuando el que no puedas cumplirlos es flébil (sí, como el derrame de la luna), no feliz. Pero para mí, en mi particular calendario, los sigues cumpliendo, porque habitas mi memoria y en mi memoria estás viva. Nunca dejaste de estarlo. Nunca dejarás de estarlo. Siempre te recuerdo, y te recuerdo como tú querías que te recordara, en los mejores momentos. Que hubo muchos.
La brecha en el tiempo se hace más grande. Mientras yo sumo años y envejezco, tú sigues teniendo la misma edad. Eres eternamente joven. El tiempo que nos separa es el mismo que nos acerca. El tiempo es un río profundo y negro que corre en dos direcciones. El río Leteo. Al final, todos desembocaremos en el mismo mar, un mar muerto. Allí nos encontraremos como dos veleros solitarios.
Cuántas veces me he sentido un dios atrapado en un cuerpo humano, con un espíritu demasiado elevado para esta cárcel de carne y huesos; y sin embargo, ¿qué dios no es capaz de sanar el ala herida de una alondra? Mi poesía no debe de ser tan bella cuando no te pudo curar. Quiero volar hacia ti, pero yo no tengo alas de libélula, y si las tengo, no sé usarlas. Las que yo te di eran tan frágiles que las rompió el viento.
Si al menos pudiera soñar contigo, mas tendré que resignarme con pensarte, el único consuelo que le queda a la mente lúcida y despierta, demasiado consciente de su propia existencia y de su tristeza de papel.
No te olvido. Te quiero.
P.D.: Raquel ya te habrá enseñado que algún día devolveremos la materia al otro lado del agua.
© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.
Qué contradicción tan grande, ¿verdad? Desearte feliz cumpleaños cuando no puedes cumplir años, cuando el que no puedas cumplirlos es flébil (sí, como el derrame de la luna), no feliz. Pero para mí, en mi particular calendario, los sigues cumpliendo, porque habitas mi memoria y en mi memoria estás viva. Nunca dejaste de estarlo. Nunca dejarás de estarlo. Siempre te recuerdo, y te recuerdo como tú querías que te recordara, en los mejores momentos. Que hubo muchos.
La brecha en el tiempo se hace más grande. Mientras yo sumo años y envejezco, tú sigues teniendo la misma edad. Eres eternamente joven. El tiempo que nos separa es el mismo que nos acerca. El tiempo es un río profundo y negro que corre en dos direcciones. El río Leteo. Al final, todos desembocaremos en el mismo mar, un mar muerto. Allí nos encontraremos como dos veleros solitarios.
Cuántas veces me he sentido un dios atrapado en un cuerpo humano, con un espíritu demasiado elevado para esta cárcel de carne y huesos; y sin embargo, ¿qué dios no es capaz de sanar el ala herida de una alondra? Mi poesía no debe de ser tan bella cuando no te pudo curar. Quiero volar hacia ti, pero yo no tengo alas de libélula, y si las tengo, no sé usarlas. Las que yo te di eran tan frágiles que las rompió el viento.
Si al menos pudiera soñar contigo, mas tendré que resignarme con pensarte, el único consuelo que le queda a la mente lúcida y despierta, demasiado consciente de su propia existencia y de su tristeza de papel.
No te olvido. Te quiero.
P.D.: Raquel ya te habrá enseñado que algún día devolveremos la materia al otro lado del agua.
© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.
12 comentarios:
Yo también quisiera felicitar a Sara en su cumpleaños; felicitarla por el amor que Óscar siente por ella cada día, por todos los versos que él, tú, escribes mientras pasa la vida y esperas a que llegue ese día en que por fin os encontreis en ese mar, que no estará muerto si no muy vivo.
Las alas de Sara, aunque frágiles, no dejan de aletear en tu siempre hermosa poesía.
Un beso, Óscar
Ío
Si antes te admiraba por tus letras, ahora siento que haberte encontrado en esta virtualidad fue uno de los mejores ragalos.
Precioso! como tu sentir.
Besos Óscar.
Sara debió un ser muy especial para provocar en ti tanto amor y versos, aunque sé que para cualquier ser enamorado el ser amado es un templo divino. Olvidamos sus defectos, los toleramos, o simplemente dejamos que los buenos momentos prevalezcan sobre los días grises. Todos tenemos un tiempo para vivir y realizar lo que tenemos que aprender y valorar, quizás ella vino a éste mundo a enseñarte el valor de la vida... Días atrás estudiaba con mi pequeño los insectos, uno de ellos me maravillo en realidad dos: las luciérnagas y las mariposas. De éste úlitmo insecto rescato su corta vida, apenas escasas veinticuatro horas, en esa corta etapa realizan todo... Sara vino a éste mundo por un lapsus breve, pero te enseñó a amar más allá de lo terreno... Eres un afortunado porque sabes lo que es el verdadero amor, algo que muchos, con años de vida en el cuerpo, todavía desconocen.
Un abrazo.
Te dejo abrazos...
Besos
Mientras le sigas recordando desde los buenos momentos seguirá viva, bella y eterna en tu memoria. Es la promesa de la muerte que nos queda esperar, el encuentro con los seres queridos, que será como un estallido de auroras boreales que pintaran reflejos de colores sobre ese mar muerto.
Tanto Sara como Raquel gozan de dos dichas: la paz y tu amor.
¡Ánimo! que te falta mucho camino por recorrer.
Oscar:
Qué bello y que grande amor!!!
Ella es ya eternidad en tu ser, en todo y con todo:latidos, alma; esencia, suspiros, vida.
La infinitud del amor los fusiona en la inmensidad.
Un beso.
Te siento amigo y como tal, te digo que eres inspiración para muchos y sí tienes alas, pero a veces es difícil volar con tantos impedimentos. Es imposible volar lejos de la muerte cuando ésta viene de visita. Ella lo intentó y fracasó, pero al menos vivió libre y feliz a tu lado y eso es lo que importa, que amó y se entregó por completo a ese amor como también lo hiciste tú y sí, en realidad ella cumple años como tú, sencillamente se ha convertido en inmortal y es igual de bella y joven que el día que la conociste. Siempre maravilloso, siempre tú. Un fuerte abrazo, de alguien que no puede leerte ya a diario pero que no te olvida.
Como bien dices, Óscar, Sara será eternamente joven, mientras los demás continuamos envejeciendo, pero así son las cosas en este universo, el único que conocemos, por más que profetas y mesías varios preconicen otros, en este mundo de animales, racionales e irracionales, pero exento de dioses...sólo ellos, los que ya no están, habitan ese mundo dedicado a la deidad...
Es triste que el tiempo sea una dimensión de la vida, y que desaparezca con ella. Tener conciencia de los años, cuando quienes más amamos ya no pueden contarlos.
Quisiera poder abrazar a Sara y desearle el mejor cumpleaños, pero sé que en donde está ella siente tu abrazo y tu amor incondicional y atemporal.
Tu poesía es su alimento, si no la curó de la vida -que nada nos cura de eso- la alivió mucho, y seguro que ahora es causa de su alegría.
Un día se reencontrarán; mientras, estará esperándote con Raquel.
Un gran abrazo.
Sara te he conocido poco a poco a través de Oscar
eres un ser de LUZ y la LUZ siempre alumbra , gracias Sara por alumbrar con tu Luz maravillosa la vida de todos los que venimos a este blogg para encontrarnos contigo ....
Feliz Cumpleaños
Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ
hola Oscar...acabo se de llagar a tus letras hoy .. por recomendación de una amigo...perdonaras, lo poco elocuente d mis palabras...pero es que simplemente.. se me han acabado al leerte...
lamento a horrores tu perdida!!!alguien tan maravilloso jamas debería partir.. y que no daría uno.. tan solo por soñar con nuestros seres amados... o por revivir un instante...o tan solo acompañarlos...
cambiaría mi vida.. por invertir ciertas realidades...te entiendo .. y te acompaño.
besos cynthia
Aunque tarde, no puedo evitar dejar aquí unas palabras emocionadas, como dice Patricia, hemos conocido a Sara a través de tu poesía, y nos has contagiado parte de tu amor por ella, sí, porque la quieres tanto, que haces que todos los que te seguimos la queramos y la consideremos una chica estupenda y que te dejó rebosando amor, tanto, que eres como uno de esos manantiales que brotan siempre en hermosos poemas, prosas, cartas, relatos, llenos de amor, aunque algunos desde el dolor, pero pletóricos de amor.
Es un placer volver a leerte, estimado Óscar.
Un abrazo.
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