Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Besos conversos y abocados












Imagina un mar que ciñe las olas
con su hebilla de plata y su miriñaque
de aljófar. Imagina una tierra que prensa
los ritos oceánicos de iniciación, o el ojo
crudo del pez fuera del agua, elíptico como
un zigurat desahuciado de pájaros. Imagina
un sol efebo con bardas de niebla y cinchas
de ajonjolí, o el aire erial de la tormenta. Aliña
el añil a la alheña. Imagina un arpa con rayos
de luna que al puntear estremezca al cigoto
en su matriz. Imagina un mar cauterizado de
lágrimas, o al asterisco preso en su corchete.
Imagina una soledad asolada de dédalos o
la oda del aedo. Imagina el sueño añil de la
ballena y el cuerno helicoidal del unicornio.
Imagínalo y entonces podrás decir que eres
vate en Tebas, Marsias, Apolo o Heliogábalo.

Nada sabe mejor al poeta ateo que
unos besos con versos y a bocados.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

4 comentarios:

Ío
26 de noviembre de 2011, 14:28

Me llama la atención el título, que luego desmenuzas en sílabas en el último verso.
Y...

"Aliña
el añil a la alheña",

"el aire erial de la tormenta",

"soledad asolada de dédalos o
la oda del aedo.",

"el sueño añil de la
ballena",

Esto tenía un nombre, pero no me acuerdo ahora mismo.
Me gustaron mucho los dos últimos versos.
Saludos, Óscar

Ío

Taty Cascada
29 de noviembre de 2011, 20:16

Yo he imaginado cosas que el teclado se niega a transcribir, es que soñar y traspasar la realidad en la pintura y en los versos, nos acerca un poco a los enajenados. A veces prefiero ocultar mis pensamientos. De verdad, las metáforas tienen vida propia...Bello como acostumbras maestro.
Un abrazo

Gloria Reyna
29 de noviembre de 2011, 22:49

Me ha gustado el juego de palabras que has hecho en el poema.
Felicitaciones y mil gracias por tu comentario en mi blog.
Un abrazo

Marisol
4 de diciembre de 2011, 5:32

Un poema plagado de retórica, y ya sabes lo que me gusta.
Tal vez la figura más difícil de lograr son los palíndromos, y aquí nos presentas tres, bien integrados.
"el aire erial"
"poeta ateo"
"Aliña
el añil a la alheña"
También encuentro la alusión a Febo interesante en:
"Imagina
un sol efebo"

Las aliteraciones que logran una armonía melodiosa:
"soledad asolada de dédalo"
"la oda del aedo"

Esta imagen que se me quedó grabada:
"Imagina un mar cauterizado de
lágrimas"

O los calambures del título que develas en el último verso.

Quedé maravillada la primera vez que lo leí, pero hoy me parece mejor incluso.

Mi admiración, toda.

Un gran abrazo.

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