Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 13 de enero de 2011

Rayo somnoliento


Te desperezas liviana y fúlgida,
bañada en la luz líquida de los mares de coral,
y tus ojos centellean como meteoros en mi noche inmanente;
¡silencio!, aguzo el oído:
tras un chasquido de cartílago, un reflejo opalino,
como el rayo somnoliento que ataraza nubes
en el vagido del alba, sin neblina en los párpados
ni lluvia que empañe el satén de la mirada,
y al desmayarse el día te arrebujas en mi costado
con la plácida aquiescencia de las estrellas,
transida de sueños y amor.

Yo me empeño en engalanarte de retórica
mientras tú bailas como una rosa desnuda
en el umbral de mi tristeza.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

12 comentarios:

Verónica
13 de enero de 2011, 16:28

"Yo me empeño en engalanarte de retórica
mientras tú bailas como una rosa desnuda
en el umbral de mi tristeza."

Sùblime!

un abrazo

Veronica

lauviah
13 de enero de 2011, 19:06

Baila ,,,danza al rededor de ti ,,, para que despleges tu sonrisa y anules tanta triztesa.

Sin hilos como siempre en tu pluma ,, gracias por compartir.

saludos

Taty Cascada
13 de enero de 2011, 20:15

Nuestras palabras poeta, no podrán aliviarte de la tristeza. Te consolará sentir que tu dolor traspasa la pantalla y la hacemos nuestra, eso es poesía.
Un abrazo Óscar.

Liz Flores
14 de enero de 2011, 5:50

Tu rosa danza volátil en el umbral de tu melancolía, tu tristeza se ovilla en el nuestro y el dolor parece hacerse infinito.

Versos fúlgidos que ni la lluvia ni la neblina opacan y sólo se podrían comparar con un hermoso ocaso, como ese de la foto. El cierre punza el corazón como espina de rosa clavada en la mano, pero es muy bello.

Un abrazo, estimado Óscar.

Etarinyeth...
14 de enero de 2011, 9:46

¿Sabes? a menudo suelo decir que no sé vivir sin escribir... en este momento me abraza la sensación de que tu escribes para vivir... así como la tristeza es a tu corazón, la poesía es a tu latido...

Los últimos tres versos son para enmudecer hasta el pensamiento.

Un abrazo fuerte.

ana
14 de enero de 2011, 13:00

Dan ganas de pasar en silencio, para no romper la magia de tu ocaso poético.

Es una preciosidad lo que has escrito.

Un besazo mi querido amigo y espero el siguiente (veré si me salen más palabras)

Isabel Moncayo Moreno
14 de enero de 2011, 16:36

Tienes el don de construir metáforas, Óscar, esas metáforas que pretenden lo que no se puede decir con palabras y lo haces de forma hermosa, al leer el poema en voz alta suena armónico, este romanticismo en el que envuelves algunos de tus poemas, dan ese halo de amor eterno.

Me ha encantado, ya desde el título, ese rayo somnoliento que, a poquitos se va desperezando en poema y se vuelve hermoso.

Un abrazo, Óscar

Cita
14 de enero de 2011, 20:47

He visto ese momento mañanero, cuando no te queda otra que levantarte de la cama, pero a tu lado esta el pecho al que amas y del que sientes que no puedes separarte. Entonces te abrazas a él y ya puede reventar el mundo si quiere.

Besos

Cita

Clara Schoenborn
17 de enero de 2011, 11:44

Como siempre, mi querido poeta, has conjugado belleza y nostalgia, esa mágica pócima con la que exorcisas tu dolor y, al tiempo, creas arte en palabras para el deleite de nosotros tus lectores. Un abrazo.

su
17 de enero de 2011, 23:03

Desgarrador final amigo... que alguien a quien se quiso mucho baile en dicho umbral lo es, y aún siéndolo, ¡qué bello!.

Un beso Óscar

Esencia
18 de enero de 2011, 7:45

Ese empeño no es más que continuidad del sentimiento inmortal que tiede a inmortalizarse en los suspiros, emociones y realidades que la poesía os ha estado dando siempre, sin dtinguir esferas.

aludos dsde mi esencia.

Marisol
24 de enero de 2011, 6:21

Me han gustado mucho los tres versos que abren:
'Te desperezas liviana y fúlgida,
bañada en la luz líquida de los mares de coral,
y tus ojos centellean como meteoros en mi noche inmanente'
Me has transportado, eso.
Coincido con Isabel, se te dan bien las metáforas, y es que haces volar la imaginación.
Siempre hay nostalgia en tu poesía, ese toque personal dulcemente triste.
El cierre también es precioso.
Un gran abrazo.

Publicar un comentario