Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

sábado, 8 de mayo de 2010

La singladura del beso en la piel


Escribo jeroglíficos en la espalda del mar
cuando la vírgula del horizonte
delinea el vientre abombado de la luna.

Los ojos se me cierran con la singladura del beso en la piel,
con las caricias que descifran las runas del epitelio
despertando el sortilegio del sueño.
La oscuridad adorna de lanzas el cuadro de mis pestañas
y descanso con la paz de los grillos en la lengua.

En mi ensueño flotas como aquel intermitente rayo de sol que horada la bruma
en un día lluvioso,
la luz cenicienta que cose y cicatriza las nubes de frío espasmo
y rasga las esquinas mordidas de las fotografías que el tiempo oscureció.

Duermes, sí
–eterna amante duermes–,
como si la muerte fuera una roja manzana
y yo pudiera devolverte la vida con un bocado de realidad.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

6 comentarios:

Liz Flores
8 de mayo de 2010, 17:36

"Los ojos se me cierran con la singladura del beso en la piel" el sentido de esta frase es muy hermoso, me ha gustado imaginar ese recorrido.

"En mi ensueño flotas como aquel intermitente rayo de sol que horada la bruma
en un día lluvioso" verso que se asemeja a una lenta y melancólica melodía que se expande con eco sonoro por la habitación. Preciosa ilusión.

Cierras esta bella poesía con un bocado de realidad que duele como mordida en el alma.

Arrebatador talento.
Un placer leerte, Óscar.
Te abrazo.

Clara Schoenborn
9 de mayo de 2010, 2:11

He venido, como siempre, a beber en la copa de tus versos el vino de la buena poesía.Un abrazo amigo. Me llevo tu huella de tristeza al lugar donde guardamos todas las del mundo.

Marisol
11 de mayo de 2010, 8:31

'Escribo jeroglíficos en la espalda del mar'
Sólo a ti se te ocurriría el mar una espalda, o delinear el 'vientre abombado de la luna'.

'Los ojos se me cierran con la singladura del beso en la piel'
Una imagen íntima, se me ocurre descrita en voz baja, en susurros.

Duermes, sí
–eterna amante duermes–,
como si la muerte fuera una roja manzana
y yo pudiera devolverte la vida con un bocado de realidad.
Este cierre me sugiere una suerte de cuento al que quisiera cambiarle el final, y me entristece la inutilidad de cualquier esfuerzo.
Un gran abrazo.

Blue
12 de mayo de 2010, 1:34

brindo por tus versos, que brillan con la luz de tu propio faro.
abrazos
Blue

Isabel
12 de mayo de 2010, 15:59

Todos los poemas que hablan de manzanas, me gustan,
espcialmente destaco los siguientes versos:

con las caricias que descifran las runas del epitelio
despertando el sortilegio del sueño.



En mi ensueño flotas como aquel intermitente rayo de sol que horada la bruma
en un día lluvioso

con la imagen de estos versos no hacía falta la fotografía, es lo que siempr digo de tus poemas, se puede ver, normalmente...

Y para qué decir el cierre me parece hermoso, por lo que dice, por cómo lo dice, y aunque e neste caso has hecho una analogía entre muerte y manzana no deja de tener el encanto de ese bocado de vida...

mi abrazo Óscar

Yoko-Tomoto
13 de mayo de 2010, 17:17

Qué agradable es leer luz de esperanza en vuestros versos, sentirlos en ellos como "las caricias que descifran las runas del epitelio
despertando el sortilegio del sueño."

Y cuando se "cierran con la singladura del beso en la piel" ...
Percibo paz en vuestra pluma, armonía. Me ha encantado. Esa esperanza que os embarga os llena de tranquilidad e incluso atrevo a pensar en sutil pasión por el deseo.

Con mucho aprecio y alegría al leeros
Vuestra Alejandra

Publicar un comentario