Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

domingo, 18 de octubre de 2009

Emerges victoriosa de la espuma


Parecía bailar como una ola arremolinada que se rompiera, espumeante, en un bajío.
'Los hermanos Tanner', Robert Walser


Cuando el mascarón de proa pierde su hechura humana
en cantos de sirena
y la vida amenaza delirio o naufragio,
tú emerges victoriosa de la espuma,
encaramada a un delfín
y arrebujada por las olas,
con la piel taraceada en nácar,
espléndida de salinidad
e irisada de perlas y corales,
y broncínea,
como un mar aquietado por las ondas que el sol ensortija con sus próvidas saetas,
desnuda e infinita como la mordedura encarnada del horizonte
en la garganta del océano,
cual si el ocaso osara pintar de cinabrio el azul índigo del cielo.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

María
19 de octubre de 2009, 9:37

Entre olas, entre océanos, entre brisas, delfines, nos haces saborear el universo de la naturaleza, precioso sabor azul dejas con esta espuma con el valor del nácar.

Un beso.

Isabel
19 de octubre de 2009, 15:52

Al igual que la Venus de Bourguereau, el poema emana de las profundidades espumosas del alma para mostrarnos una vez más, a tu amada Sara, que has marcado en negrita, en esplendores de sensualidad y exotismo, y al igual que las curvas de la Venus, tu poema marca el ritmo latente de tu amor, como el azul índigo del cielo y la convierte en Diosa Eterna.
La frase de Walser, tampoco es baladí y acompaña de maravilla a tu poema. También me ha gustado mucho el título del poema.

Un abrazo Óscar

@ngelluz
19 de octubre de 2009, 17:37

Fae, comentarte es tan difícil para mi. Te leo y se me hace un nudo en la garganta y las ideas se tropiezan entre si y se hacen un rollo... al final no encuentro que decir sólo sentir...inexplicamente sentir.

Gracias por conmover mi alma.

besitos y abarcitos de miel si?

María
20 de octubre de 2009, 16:07

No tienes nada nuevo, pero te dejo mis saludos.

Marisol
20 de octubre de 2009, 18:12

Con lo que le gustaba a ella el mar, seguro festejaría mucho esta poesía.
El cuadro de tu amada Sara arrebujada por las olas, es precioso.
Me gusta mucho la forma que toma el poema hacia el final.

"como un mar aquietado por las ondas que el sol ensortija con sus próvidas saetas,
desnuda e infinita como la mordedura encarnada del horizonte
en la garganta del océano,
cual si el ocaso osara pintar de cinabrio el azul índigo del cielo."

No me pidas que señale alguno de esos versos en especial, todos son esenciales.

La técnica que utilizaste para destacar al amor y a Sara, que son los temas de tu poesía, me parece muy original. Además del juego de colores entre el cinabrio y el azul en permuta.

Nunca dejo de aprender en tu poesía.

Un abrazo infinito.

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