Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

lunes, 26 de octubre de 2009

El pálpito arbóreo de tu voz


En tu voz sosegada me hago hiedra abierta y racimosa.
En tu voz salvaje verdeo cuando me tientas al sexo.
'Tu voz', Sara Álvarez


Cuando duermo
despiertas en la cara insomne de mis ojos
con albricias en las alas,
bostezas un rayo de luna en el trópico del lóbulo
y tejes mis sueños con hilos de plata.

Yo me dejo enredar por el pálpito arbóreo de tu voz
cuando eclosiona en susurros de hiedra
por la escala métrica de mi nuez,
que, al vaivén de las olas,
en vaharadas de cálido aliento,
sube y baja como la marea
en un estrecho margen de piel,
y, ya sin sílabas ni versos que hinchen las velas,
me hago alga en la pleamar de tus besos.

Entonces me soplas purpurina de estrellas
en la cenefa floral de los párpados
y viajo galaxias sobre la palma de tu mano.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Isabel
26 de octubre de 2009, 17:15

Qué bella contradicción con la que inicias el poema, Óscar, todo él en su conjunto es un vuelo de amor, sí, vuelo, digo bien porque hay poemas que llevan alas, como este que nos dejas hoy, así como la cita del poema de Sara, tu voz, también es muy de mi gusto en su cuidadoso erotismo,así como también me lo parecen los siguientes versos:

al vaivén de las olas,
en vaharadas de cálido aliento,
sube y baja como la marea
en un estrecho margen de piel,
y, ya sin sílabas ni versos que hinchen las velas,
me hago alga en la pleamar de tus besos.

Y también me ha gustado mucho el cierre por la ternura que contiene además de lo original que me ha parecido "soplar purpurina de estrellas"

Un abrazo, estimado Óscar

Marisol
28 de octubre de 2009, 5:07

He saboreado el poema, dulcísimo.
La frase 'Albricias en las alas' me ha gustado sobremanera, y bostezar un rayo de luna es una imagen suave, muy delicada, como el sueño con el que empieza el poema.
'El pálpito arbóreo de tu voz' bien pudo ser una expresión propia de Sara, con lo que se confirma la fusión de sus poesías.
Otro verso que me gustó particularmete es:
"me hago alga en la pleamar de tus besos."

El cierre es redondo, con el soplido de purpurina de estrellas. Los párpados y la palma de la mano, son elementos típicos de tu poesía.

Un abrazo fortísimo.

Alejandro
28 de octubre de 2009, 12:27

Gracias Öscar por compartir tanta belleza, ha sido un placer leerte.

Alejandro

María
29 de octubre de 2009, 0:38

¡Qué bonito! me soplas purpurina de estrellas... es precioso el poema, un aplauso.

Saludos.

alberto
30 de octubre de 2009, 14:34

Oscar Bartolomé Poy; a veces náufrago, a veces faro fulgurante, pero siempre diapasón feliz que vibra al ritmo de su interior lleno de magia.

Es un gusto, un placer permanente visitar tu blog y mecerse plácidamente en tus versos, o a veces también, rozar las penumbras de lo inevitable.

Me queda claro, de todas maneras, tu capacidad de Poeta indiscutido, tu oficio y tu sensibilidad al servicio de la poesía y del recuerdo de tu musa permanente.

Gracias y sigue esta senda en la que no me queda duda, que desde el lugar en que ella este, por la eternidad te acompaña.

Publicar un comentario