Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Todas las olas son diferentes












Adoro el beso infinito del sol en su mirada
y esa luz intensa que se enreda en nuestros labios
como follaje crujiente entreabriéndolos
en un atardecer impostergable.

¿Dónde aprendiste la balística del beso,
si tus labios, cuando me besas,
corren como la pólvora?

Besarte era como pintar de rojo un sol de abril,
asilvestrado, una oleada de púrpura en las sienes,
una zambullida de sangre, un vahído de color,
la alacridad del sol cuando amanece
y el vestido vaporoso de las nubes
que tapan la redondez de la luna.

Cada beso,
cada puesta de sol parece la misma,
pero todas las olas son diferentes.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Isabel Moncayo Moreno
5 de septiembre de 2011, 16:51

Preciosa la fotografía con esa ola rompiendo mientras se one el sol.

Del poema destaco la priemra estrofa, así como ese sol de abril, asilvestrado, una oleada de púrpura en las sienes, y ese vestido vaporoso de las nubes que tapan la redondez de la luna.

Un placer, Óscar, abrazos.

Taty Cascada
5 de septiembre de 2011, 20:06

Todas las bocas son diferentes, todos los besos tienen su sabor; pero existe una boca, una sóla boca que es capaz de provocar magia y adicción.
Hermosa foto elegida maestro, todos los amaneceres son tan diferentes.
Un abrazo.

Liz Flores
5 de septiembre de 2011, 22:18

A mí también me ha gustado la primera estrofa, así como la tercera por la sutil enumeración de metáforas relacionadas al beso.

"Cada beso,
cada puesta de sol parece la misma"
Sí, al parecer puede que se parezcan mucho, pero lo que los hace únicos y especiales es su significado.

Preciosa la fotografía.
Un fuerte abrazo, Óscar.

Ío
9 de septiembre de 2011, 17:46

"¿Dónde aprendiste la balística del beso,
si tus labios, cuando me besas,
corren como la pólvora?"

Destaco estos versos, son los que más me gustaron, y me gustó todo el poema, Óscar.
La fotografía es muy bella también.
Un placer leerte
Abrazos

Ío

Marisol
10 de septiembre de 2011, 5:07

Precioso y nostálgico poema, Óscar. Me encantan los atardeceres en la playa, pero es que tú sabes extraerles la esencia, esa que sólo puede sentir el poeta.
Te destaco:
'el vestido vaporoso de las nubes
que tapan la redondez de la luna'
Y el final es redondo:
'cada puesta de sol parece la misma,
pero todas las olas son diferentes'
Cada instante es irrepetible, sí.
Un gran abrazo.

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