Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Apostasía de la luz












Perfilo mi silueta contra el sol 
y recorto del horizonte glabro
retales de índigo cielo
mientras el sol enhebra un eclipse
por los ojos de la tijera
y la aguja cose, nerviosa,
la herida filosa de la luz.

Camino por la comisura de los recuerdos
como un apóstata de la luz
o un animal nictálope
que se reúne con su sombra
en el sínodo de la noche,
como una estrella feraz
que dibuja sus vértices
en la geometría del agua
sin preguntarse si aprendió a nadar.

Camino hacia el sur,
hacia la apoteosis del agua,
hacia el suicidio de las olas,
como un verso vagaroso de Alfonsina Storni
–Oh mar, dame tu cólera tremenda–
o un marinero emancipado de tierra.

Camino sin pies en la distancia,
sin medios, sin miedo, sin remedio,
como un eremita de su carne,
un astillero de nubios
o la luz de un faro enclavado en la noche,
eterna secuela de un paso,
siempre agonizante.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

6 comentarios:

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
29 de septiembre de 2011, 18:27

Es una sombra de luz tu poema, que envuelve al lector. Indelebles recuerdos que hicieron poema.

Un abrazo alado, Óscar!

Sara Lew
29 de septiembre de 2011, 18:28

Es un poema triste pero bello. No paro de leerlo y releerlo. Eres un gran poeta, Óscar.
Un saludo.

Taty Cascada
29 de septiembre de 2011, 22:02

La segunda estrofa me encandiló, quizás porque llevo una sirena en mis huesos, es que todo lo que me sabe a mar, me sabe a disfrute. Ese "Camino hacia el sur, hacia la apoteosis del agua, hacia el suicidio de las olas...",me ha resultado elixir en el paladar.
Un abrazo Óscar.

Isabel Moncayo Moreno
30 de septiembre de 2011, 16:33

Siempre logras alcanzarme con la melancolía, la entradilla sola ya es un buen poema, la cita de Storni, ni te cuento, y de tu poema me quedo con la siguiente estrofa:
Camino hacia el sur,
hacia la apoteosis del agua,
hacia el suicidio de las olas,
como un verso vagaroso de Alfonsina Storni
–Oh mar, dame tu cólera tremenda–
o un marinero emancipado de tierra.

Aunque sabes que me cuesta un triunfo destacar un verso y dejar de hacerlo con otro en tu poesía, pues siempre admiro tu decir.

Un abrazo, Óscar.

Gloria Reyna
1 de octubre de 2011, 17:38

Caminar, siempre caminar de una forma u otra.
Hermoso poema Óscar.
Gracias por tu amable comentario y feliz fin de semana.

Marisol
13 de octubre de 2011, 3:40

Es un poema colmado de melancolía, y de imágenes preciosas como:

"Camino por la comisura de los recuerdos"
"como una estrella feraz
que dibuja sus vértices
en la geometría del agua"
"hacia el suicidio de las olas"

Y claro:
"sin medios, sin miedo, sin remedio"
Un verso tan sentido, que ayuda en la dirección del poema. Algo poco frecuente en la retórica, y sin embargo, siempre presente en la tuya.

Un gran abrazo.

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