Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 22 de abril de 2010

Areté


Los días se desprenden lentamente de la comisura de tu boca
atacados de pánico y fiebre.
La ventisca del olvido arranca la fronda del calendario,
las hojas y los números desaparecen como un año bisiesto,
y te adhieres a mí con el oficio de la hiedra,
como un beso amanecido, en suspensión.

Tus lágrimas coruscan como centellas en la noche solitaria,
y a la luz del crepúsculo simulan estrellas sin dueño.

Vuelan los sueños coribantes
por un cielo anestesiado de luces
cuando el sol esconde su rubor en el miriñaque de la luna.

Me acaricias el pelo con el fulgor del ocaso engatusado
en la barcarola de los dedos,
y yo duermo alondras en tu pecho
con la inmanencia del beso en la nuca.

Nada puede frenar este goteo de días concupiscentes,
esta gangrena de sangre sin miel.

Lloras el destino con la muerte enquistada en los labios.
Te acostumbraste a absorber el dolor como esponja de silencio,
como brizna de soledad,
y ahora que la niebla te circunda, te dejas caer en liviandad.
Has motejado a la noche con un anatema de luciérnagas,
pero nada es suficiente para levantar su faldón.

La virtud está en la luz de tu Faro que funge sol.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Isabel
22 de abril de 2010, 18:02

Precioso Óscar, desde le título que ya invita a leer, hasta la imagen, recuerdo haberla visto en el blog de Sara y es una escena muy emotiva de la película, no sé por qué, o tal vez por el título me has recordado, sin embargo su poema, "amador perfecto" no sí si era así el título exactamenten.

Aunque coruscan se saca casi por el contexto del verso no lo conocía, al igual que me has hecho buscar coribantes y miriñaque. Escribes magistralmente, Óscar, venir a leerte es un alumbramiento continuo, siempre me emociono.

Un fuerte abrazo y mi enhorabuena y admiración.

Cita
22 de abril de 2010, 21:40

Que bueno... que agusto me quedo después de leerte... siempre me pasa... ahora me voy a la cama con mi libro.

Un beso

Cita

Clara Schoenborn
22 de abril de 2010, 22:37

Dejo mi testimonio de admiración por estas imágenes que testifican el camino del recuerdo y la nostalgia. Hay oro en cada una de ellas. Un abrazo.

Yoko-Tomoto
23 de abril de 2010, 5:46

Sonrío, es hermoso vuestro poema. Sin duda de los más bellos que os he leído. Incluso llego a considerar que éste poema es la descripción perfecta a la nueva imagen de vuestro blog. Ya que mantiene tintes de amor, esperanza, ilusión, deseo y de la nostalgia que tanto os acompaña.

Es verdad que vuestro mayor faro es el sol, su sol. Que os ilumina en vuestros días y por las noches son las luciérnagas que os velan.

Hermoso
Con mucho aprecio
vuestra Yoko

Marisol
23 de abril de 2010, 19:44

Campea en tu poesía una melancolía que sobrepasa los límites de la belleza, supongo que habría que acuñar un nuevo término para definir tu estilo, tan personal.
Tu hablar docto y lenguaje vasto embellecen tu verbo al punto de no sólo agasajarnos el paladar con tus metáforas, sino instruirnos,
Al igual que Isabel he recurrido al diccionario...
Aunque haces cada vez más que todo el poema sea una unidad, singular y casi indivisible, hay versos preciosos, a saber:
'Los días se desprenden lentamente de la comisura de tu boca''
te adhieres a mí con el oficio de la hiedra,
como un beso amanecido, en suspensión.'
'en la barcarola de los dedos,
y yo duermo alondras en tu pecho
con la inmanencia del beso en la nuca.'
'Te acostumbraste a absorber el dolor como esponja de silencio,
como brizna de soledad'
'La virtud está en la luz de tu Faro que funge sol.'
Sara, desde su Faro, debe emocionarse con cada poema que le regalas.
Su poesía, tanto como la tuya, son de valor incalculable.
Un abrazo infinito.

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