Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

viernes, 16 de abril de 2010

El clavo en la lengua


Si fuera un sueño, dime, ¿cómo puedes vivir en mis ojos?
'Tú eres luz', Sara Álvarez

Escuece la herida sin gato,
el clavo en la lengua,
su muda aflicción.

A veces me miro y no me reconozco,
pero siempre reconozco mi mirada.

Y es que, ¿cómo ver con otros ojos,
si nadie me enseñó a mirar fuera de mí,
ni lo creo posible?

No hay principio para este final de ojos sin cejas,
de sueños sin sueño,
de labios sin sed.

La boca se frunce con la agonía del pez en la tierra
y los deseos se desvanecen como sombras sin sol.

Algún día buscaremos la calidez humana en un trozo de metal.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

6 comentarios:

salvadorpliego
16 de abril de 2010, 16:50

Sin embargo, el metal es duro, frio, insensible… no tiene calidez.

Un cierre impactante el de tus versos.

Un placer leerte. Saludos.

Isabel
16 de abril de 2010, 17:17

Una herida profunda llevas, mi estimado amigo, no sé si tu interrogante se la haces a Sara, tú viviste en sus ojos y fuiste Luz para ella, la cita es preciosa y sí llena de luz, aunque tu corazón ahora esté tan oscuro.
Curiosa la imagen que has elegido, una habitación vacía, un espejo y una escalera que te devuelve al mismo suelo.

Mi abrazo siempre, Óscar

Cita
16 de abril de 2010, 18:37

Que triste Óscar... jo... con eso de los ojos sin cejas me has hecho recordar...

Un beso cálido

Cita

Clara Schoenborn
16 de abril de 2010, 23:04

Qué poema tan dramático Óscar, si no fuera porque intuyo en ti a un ser inteligente e iluminado, estaría aterrorizada. POr lo demás, no dejaré de venir aquí para paladear durante algunos minutos un buen bocado de filigrana poética. Un abrazo.

Marisol
17 de abril de 2010, 5:23

Preciosa la cita de Sara, y no menos el poema que inspira.
Me causa intriga ese 'clavo en la lengua'...
Los versos que más me gustaron están hacia el cierre:
'La boca se frunce con la agonía del pez en la tierra
y los deseos se desvanecen como sombras sin sol.

Algún día buscaremos la calidez humana en un trozo de metal.'

Desesperanza, impotencia, dolor. Tu poesía ha ahondado mucho en esa eterna tristeza, lleva la firma de ese inmenso dolor.

Precioso poema, Óscar.
Un gran abrazo.

Esencia
20 de abril de 2010, 9:48

Ya se busca la calidez humana a través del monitor... pero si es verdadera, traspasa y llega a fondo.
Tristemente hay una necesidad imperiosa de afectos , de abrazos, de autoestimas... pero tambien de aprender humanidad... de solidarizarse, de sensibilizarse... y de aprender a MIRAR DESDE FUERA DE UNO Y SU ALREDEDOR.

Gran poema.

Con cariño, esencia.

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