Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Llama volátil


Anoche te vi pasar por el puente
sonámbula, ensortijada en el aire,
inmune al terror de las estrellas.
Tu falda tremolaba como una llama volátil,
tus pies desnudos mecían la hierba
y la noche era una bestia fosca y prensil.
No había una tea encendida en el laberinto jardín.
En los agujeros de tu cuello serpenteaba la luna,
y en la fuente de piedra bebían los lobos.
Pensé que darías un paso en falso
y caerías al agua,
pero el sueño tenía pretil.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

14 comentarios:

Ío
1 de septiembre de 2010, 15:33

"En los agujeros de tu cuello serpenteaba la luna"
Es, no sé, una imagen muy inquietante, y bella a la vez, la que tu poema me hace sentir.
Un beso, Óscar

Ío

Patricia 333
1 de septiembre de 2010, 17:18

Anoche te vi pasar por el puente
sonámbula, ensortijada en el aire,
inmune al terror de las estrellas.

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Es bueno ser inmune Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

Lisset
1 de septiembre de 2010, 17:33

Ojalá y pudiésemos ser inmunes a tantas cosas, especialmente a los miedos. Precioso poema, Óscar. Un fuerte abrazo.

Mayte_DALIANEGRA
2 de septiembre de 2010, 1:48

¡Hola, Óscar! Bellísimo poema que destila la luz siniestra de una pesadilla, algo que me recuerda a Poe con sus fantasmas o a las leyendas de la Europa balcánica, con sus vampiros, o a esa Galicia profunda cuajada de relatos sobre la licantropía...sin duda has creado un poema bien diferente de lo habitual, y me encanta ese tremolar de faldas y ese serpentear de la luna. Un beso enorme, mi querido amigo y a seguir deleitándonos con tu poética imaginación. Agur, musu bat.

Liz Flores
2 de septiembre de 2010, 2:17

He de decir que el cierre me encantó por cándido, un sueño con baranda, exquisita imagen. Hay sueños que nos dejan un hermoso momento, aunque en sueño se quede. Precioso poema, diáfano, sutil.

Saludos, estimado Óscar.

Respirando entre palabras.
2 de septiembre de 2010, 3:45

Tu poema es increible, como cada uno que leo.
Ultimamente lo que siento que más me inquieta es respirar en los sueños.
Besos

lemaki
2 de septiembre de 2010, 16:51

También me fijé en el muro pequeño (al igual que Liz Flores, ahora que leo...), ayudando a no caer y perderse por la locura de esa visión, incándonos en la realidad, devolviéndonos a nuestro verdadero mundo.

Me gustó mucho.

saludos.

Carmela Rey
2 de septiembre de 2010, 17:04

Inquietante y hermoso poema. Enhorabuena.
Un abrazo

Fausto
2 de septiembre de 2010, 18:36

El trasfondo en tus letras es la belleza que se amplía con cada línea que voy leyendo. Comparto en demasía la delicadeza con que revistes el cuerpo de una mujer, ésa de tu inspiración.

Saludos,

Fausto

mendiga
2 de septiembre de 2010, 23:16

cai de casualidad , va de chusma. para un dia luvioso como esta aqui eso esta mas creepy. en fin , deja pensando.
saludos

Clara Schoenborn
3 de septiembre de 2010, 1:53

Los sueños son bellos cuando nos traen ese aliento de aquellos a quienes amamos,con pretil o sin él. Una magistral descripción poética mi querido Óscar. Un abrazo.

Mayte_DALIANEGRA
3 de septiembre de 2010, 2:07

Hola de nuevo, Óscar, estaba respondiendo y agradeciendo los comentarios de uno de mis poemas, concretamente de "Si tengo que morir" y vi tu aclaración sobre unas tildes que puse de modo incorrecto. Bueno, en principio lo había escrito sin ellas, pero después pensé en enfatizar esos "que" como si estuviesen bajo signos de admiración, pero quizás sea incorrecto, así que, como tú eres mucho más experto que yo, que soy una mera aprendiz, y ni siquiera tengo carrera de letras, te hago caso, les retiro las tildes y te agradezco profundamente tu ayuda. Mil gracias, mi querido amigo, un besito y disfruta mucho del finde.

NV BALLESTEROS
3 de septiembre de 2010, 2:33

Serpenteo en tu laberinto de imagenes cual gacela asustada....

Te dejo un abrazo

Marisol
4 de septiembre de 2010, 5:50

Es un poema más corto de los que sueles publicar, pero la calidad es alta. Me gusta tu lenguaje que hilvana cada detalle con minuciosidad, la suficiente como para no dejar vacíos, pero sin sobrecargas.
He saboreado el lirismo de este verso en especial: 'En los agujeros de tu cuello serpenteaba la luna'
Como siempre tus metáforas son exquisitas.
Un gran abrazo.

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