Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Ariadna en Naxos


Profética me habla deshaciendo cualquier penumbra
y dejando de ser un laberinto fractal.
'Tu voz', Sara Álvarez

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan
'Hija del viento', Alejandra Pizarnik


La Esperanza se abandonó a la molicie
bajo la sombra de un sauce,
llorando su mísera suerte a los ruiseñores,
y la Tristeza manumisa halló consuelo en Naxos,
junto a Ariadna.

Allí se hizo un ovillo en el laberinto fractal
de su pesadilla minoica,
añorando el maternal regazo de Pasífae,
y al desenredar la madeja de aquel sueño angustioso
se ahorcó
con un hilo de oro.

Te deseo buen viaje –musitó sin un adarme de contrición el vitoreado héroe de Atenas, y la princesa cretense cerró los párpados como pétalos de una rosa al anochecer.

En Táuride
el silencio hizo hablar a las palabras en el idioma de Tiresias,
pero se tragaron la lengua
en el momento en que iban a confesar su único delito:
ser mudos testigos del sacrificio de Ifigenia.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

3 comentarios:

Yoko-Tomoto
13 de diciembre de 2009, 17:54

Es la historia de Ariadna el lamento del abandono del amor, de su espera por Teseo.

Es una historia llena de espera y melancolía, hasta su suicidio. Sin importar siquiera el encuentro con Dionisio. Sin embargo aun así se vuelve eterna al ser ascendida para formar la Corona Borealis.
Es de vuestro poema que rescata la esencia de esta historia épica, donde ella refleja ese deseo de amor contrastado a la soledad en abandono.
Ariadne auf Naxos de Richard Strauss, es una de las óperas favoritas.

Vuestra mención a Alejandra Pizarnik me ha encantado, yo solo he leído una publicación póstuma de ella. La tristeza, la soledad son reflejadas en sus obras, aunque mantiene vetas de sensualidad en ellas, muy acorde a vuestro poema.

Con aprecio
Alejandra

Isabel
14 de diciembre de 2009, 14:37

Te apasiona la mitología Griega, y sabes fundirla a tu poesía como un Yatiri.

Me ha encantado Óscar,desde las citas, hasta el punto final, aunque tal vez destaque la tristeza que enfría en alma en la segunda estrofa.

Un abrazo. Óscar

La chica de cristal
15 de diciembre de 2009, 13:23

El silencio es usado muy amenudo cuando nos faltan las palabras y es por ello que yo siempre he pensado que el silencio habla por sí solo.

Muchos besitos y cuídate mucho.

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