Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

La flor de Gnido


y por tu gran valor y hermosura
convertido en vïola,
llora su desventura
el miserable amante en tu figura.
Ode ad florem Gnidi’, Garcilaso de la Vega



Hay una alquitara de besos en la comisura de tus labios,
una sinfonía de peces
y un clavecín.

El trigo ondea al viento
su pelo pajizo,
y yo juego al céfiro
con el arreglo floral de tus pestañas.

Tu vientre es la cesta de mimbre
donde se esconde el cascabel de mi lujuria,
el gato que ronronea nanas al diente de león.

Desde el balcón de las estrellas
puedo oler el jazmín de tu mirada,
como el perfume de un pañuelo
bordado a la muñeca de mis iniciales.

En la sístole del beso
tremoló el diafragma de nuestro amor,
y de mi latido apocopado
brotó la flor de Gnido.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Cita
31 de diciembre de 2009, 16:48

Este poema es precioso... poner buen broche a este año que ya palpita leeeeento leeeeeeeento...

Muchos besos

Cita

Isabel
31 de diciembre de 2009, 19:32

Tu poesía estimula los sentidos, hiperestesia, así definiré tu sentir.

Te deseo lo mejor para el Nuevo Año, Óscar.

Un abrazo grande

Liz Flores
1 de enero de 2010, 3:30

He leído tu maravilloso poema a tres horas de terminarse el 2009, y concuerdo con tu amiga Cita, es una bella lectura digna de cerrar el año.

Tienes razón al decir que un poema es doblemente hermoso cuando te enseña algo, tus últimos poemas me han llevado a las letras de Don Garcilaso y con ello aprender un tanto más de poesía.

Me ha gustado todo, desde la imagen que es muy linda, la cita con los versos más sensibles de la oda de D.G. y hasta las etiquetas que colocaste(sonrío).

Me encantó como inicias esa primera estrofa ¿es una lira como la primer estrofa de la oda que te inspiró?

La tercer estrofa es preciosa.

Y de todos los versos el que destaco a mi gusto es:

"y yo juego al céfiro
con el arreglo floral de tus pestañas" ¡divino!

Enhorabuena por tu magna obra, ha sido un placer seguir el sonido encantador de liras y violines que tu pluma me hizo escuchar durante estos meses.

Un fuerte abrazo, estimado Óscar.

Marisol
2 de enero de 2010, 3:27

Empezando por la alquitara de besos, las figuras delicadas no se hacen esperar.
Los versos que señaló Liz, 'el gato que ronronea nanas al diente de león.'
Luego la cuarta estrofa:
'Desde el balcón de las estrellas
puedo oler el jazmín de tu mirada,
como el perfume de un pañuelo
bordado a la muñeca de mis iniciales.'
Plena de sinestesias, me hizo oír con los ojos, tu poesía transporta, Óscar.
El final, precioso, con esa flor de Gnido.

Un gran abrazo, que este año sea mejor y esté lleno de luz de faro y poesía.

Clara Schoenborn
3 de enero de 2010, 13:34

Lo que me cautiva de tus poemas es el uso del lenguaje, como sacas a relucir toda esa belleza del mismo que ha quedado relegada en el olvido o el desuso, pero lo mejor es que siempre nos traes términos que son sonoros, como un poema en sí mismos, casi como una canción. Un abrazo amigo.

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