Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

viernes, 1 de enero de 2010

Columpio de amaranto



Y en una nube el vaivén de tu perfil
Sara Álvarez

Te balanceas en un columpio de amaranto,
sobre una nudosa y oblonga rama de nogal
vestida de madreselva,
cobras impulso y te elevas
hasta regiones vírgenes y agrestes,
donde la luz penetra en el ramaje de los sueños
y bosqueja alrededor de la boca un halo de cerezas.

Desde aquí abajo puedo ver la tolvanera de tu falda
cuando asciendes tan alto como un cometa
y mitigas con tu vuelo su velo de grandeza,
y en el momento justo en que el cielo se posa en el blanco de tus ojos,
haces de mi perfil, en las nubes, divina providencia.

Te elevas y te elevas, y tan alto vuelas,
que te quedas suspendida en las enredaderas del aire,
cual campana que anuncia, con albricias, los esponsales,
tan cerca de Dios que puedes sentir su aliento, su cáliz,
y a continuación caes a plomo sobre mi cabeza,
como una lágrima del sol.

En cada vaivén puedo ver el escorzo de tu beatífica sonrisa,
el cendal del rizoso cabello flotando al viento,
los volantes de la falda de lino, plisada por los dedos de la brisa,
y tus lábiles pies mojarse al tocar el rocío de la hierba,
donde tumbado te contemplo, con una mano haciendo visera.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Jose Ramon Santana Vazquez
1 de enero de 2010, 22:32

…! alijo
solo de tí
eligo
mi ruiseñor
solo oírte
como una
estrella
que se enciende
y de nadie
depende
100.000 palomas
nadando
y 1
almanaque
mirando
el cielo
sus
números caer
hasta
en meses
formar 12
¡ viva el
2010 !
Y os
lo voy ahora
brindar…

Con ilusión:

HORAS ROTAS Y AULA DE PAZ CAMIN DE MIERES
¡Muy feliz 2010 de corazón!

Desde mi rincón con
todo el afecto en tan
entrañable encuentro
en el que la voz se
hace letras y las
palabras movimiento
de nuestro sentir.

Saludos:
José Ramón

Marisol
2 de enero de 2010, 3:50

Siempre me han gustado los columpios, porque me hacían sentir que volaba, pero ahora no sólo lo sentí, estoy segura de haber volado.
Entre los versos que más me gustaron están:
"donde la luz penetra en el ramaje de los sueños
y bosqueja alrededor de la boca un halo de cerezas."
"los volantes de la falda de lino, plisada por los dedos de la brisa,
y tus lábiles pies mojarse al tocar el rocío de la hierba"

Caer como una 'lágrima del sol' es muy lírico.

Has iniciado el año con fuerza, me alegra.
Un abrazo.

Liz Flores
2 de enero de 2010, 11:12

¡Hermoso! Ya nuestra amiga Marisol destacó algunos de los más bellos versos de tu poema, sólo te diré que me ha fascinado y enternecido el alma.

Qué bello el sentimiento que reflejas en tus versos, pareciese ese primer amor tan inocente e inolvidable.

Te aplaudo, es un grandioso poema.
Un abrazo Óscar.

Isabel
2 de enero de 2010, 16:25

La cita de Sara concuerda muy bien con la ternura de tu poema, eres capaz de complementarte en una fusión encantadora y estremecedora, a mi parecer.
Me ocurre que destacar algún verso tuyo, es como dejar otro con menos valor y a veces no logro citar uno que me guste más, pero destacaré por gusto personal y afinidad los siguientes:



sobre una nudosa y oblonga rama de nogal
vestida de madreselva

donde la luz penetra en el ramaje de los sueños
y bosqueja alrededor de la boca un halo de cerezas

( hay pintores de luz, tú das luz en estas figuras)
También tengo que destacar la siguiente:
Desde aquí abajo puedo ver la tolvanera de tu falda
cuando asciendes tan alto como un cometa.
La palabra tolvanera me encanta y la uso con frecuencia en mis poemas. Así como la imagen del cielo posándose en el blanco de sus ojos.
Y también el cendal del rizoso cabello flotando al viento, se visualiza hasta acariciar entre nubes. Y podría seguir citando, como la última imagen de tu mano haciendo visera.

Siempre me atrapa la delicadeza de tus versos, eso no es nada nuevo, pero siempre me atrapa y huelga decir que me encanta.

Un abrazo fuerte, Óscar.

Clara Schoenborn
3 de enero de 2010, 13:22

Qué bella descripción del recuerdo, es exactamente como lo describes con esa magia poética de la que eres capaz, como un columpio que va y viene entre paisajes etéreos y disímiles según haya sido nuestra historia personal.Realmente lograste una ensoñación para el lector. Me fascinó. Un abrazo Óscar.

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