Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

jueves, 21 de enero de 2010

Háblame


Háblame del bosque,
del musgo y de la hiedra,
de la fuerza del helecho,
del rocío en primavera.

Háblame del mar, de sus misterios,
del bramido de las olas,
del batir de espuma en los acantilados.

Háblame del campo,
de las flores aromáticas,
del trigo y de la vid,
del rubor de la amapola.

Háblame del cielo,
de las nubes polimorfas,
del sol omnipresente,
del vuelo de la alondra.

Háblame del Faro,
de su ojo circunspecto,
de su quieta arquitectura,
de su luz benefactora.

Háblame del viento que peina riscos y montañas,
que silba entre los cedros,
que exilia la hojarasca.

Háblame... No, mejor no me hables. Sólo bésame y deja que fluyan las palabras en mi boca.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Isabel
21 de enero de 2010, 20:47

De hecho lo hace, te inspira, te habla, creo que te mece,y te arrulla y tú te dejas enamorado, porque de tu corazón como una extensión abrazadora sale fuisonada de manera hrmosa su poética pues aquí la he olido, sí, digo bien, sí huele a primavera, a bandadas de luciérnagas que aletean encantadas. Ayy, perdona que me enrollo como una persiana... que me encanta la sensible ternura de tus poemas de amor.

Un abrazo, mi estimado amigo.

Yoko-Tomoto
22 de enero de 2010, 5:41

Vuestro poema me ha hecho sonreír. Concuerdo con mi bella dama Cyrene.

Vuestra dama os habla en todo momento, sos de ella "la incipiente consonancia auscultada" en vuestros adentros.

Es por medio de vos que todos quienes os leemos podemos de ella, escuchar una veta de su ser.

Con afecto
Clavel Rojo

La chica de cristal
22 de enero de 2010, 13:36

La vida en sí es una caja de sorpresas y el mundo es un pañuelo que cada día nos sorprende más para bien o para mal.

Por ello existen infinitas formas de hablarnos llegando al punto de que el mismo viento nos habla sin que nosotros/as nos demos cuenta.

Miles de besitos y cuídate mucho.

Marisol
22 de enero de 2010, 16:33

Sara te ha dictado muchos versos, sólo el amor puede inspirar tanta poesía.
La última estrofa que rompe con las anáforas anteriores, le da mucho más sentido al poema, un beso puede decir más inclusive de lo que dicen las estrofas que le anteceden.
Que Sara siga hablándote del amor y tú hablándonos de ella.

Un gran abrazo, Óscar.

Cita
23 de enero de 2010, 16:27

Yo creo que es ese faro el que tendría que hablar... aunque la mágia le tiene en su silencio...

Precioso Óscar.

Un besazo
Cita

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