Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

sábado, 20 de febrero de 2010

El cortejo del agua


Me haces círculos de agua en la piel con tu lengua alevosa,
y yo me dejo acechar en cada pliegue de trémula anatomía por tu savia
en celada.

Sobre nuestras cabezas se evaden las sombras de otras épocas
y ante nuestros ojos se expande un paisaje mitológico.
La puesta de sol esculpe el cielo como una estatua de bronce
con su cárdeno buril y su baldaquino ocre.

He aprendido a enjaezar los rayos de sol en ramilletes de flores
cuando orlan con su luz titilante el flavo boscaje de tus cabellos.

Nuestras bocas se unen en el cortejo del agua
y con los ojos conjuramos el fuego de las estrellas.

El mar,
guillotinado por un horizonte envuelto en llamas,
flamea la grímpola dorada de su carabela
sobre el ocaso de los dioses
cuando entrelazamos los dedos
en el arbotante del sueño.

El sol brilla ahora para nosotros, en plenitud.
Sus rayos son cálidos y acarician la piel.
Dejaron de confinar nuestras almas en barrotes de hielo.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

6 comentarios:

La chica de cristal
20 de febrero de 2010, 16:10

Bello poema y me encantaría retarte a que escribas algo como esto, pero hablando de la Luna.

Besitos y cuídate mucho.

Liz Flores
20 de febrero de 2010, 18:39

Bello cortejo de cristalinas imágenes.

Esto me encantó:
"Nuestras bocas se unen en el cortejo del agua
y con los ojos conjuramos el fuego de las estrellas."

Al igual que: "El mar,
guillotinado por un horizonte envuelto en llamas" qué hermosa expresión, me ha fascinado la imagen.

Pero ha sido el cierre lo que más me ha gustado, ya veía venir el desgarre del alma, pero no, ha sido maravilloso, tan dulce y suave, justo como los frágiles rayos del sol al atardecer acariciando rostros.

Un gusto leerte Óscar.
Besos.

Esencia
21 de febrero de 2010, 15:45

Un cortejo íntimo el de tu poema para consigo.

Grata lectura.

con cariño, esencia.

Clara Schoenborn
22 de febrero de 2010, 0:35

" barrotes de hielo"..sencillamente un hallazgo. Tu poema se lee como una secuencia de cuadros que describen paisajes mágicos por donde el amor deambula. Tienen esa característica visual que atrae mucho. Un abrazo Óscar.

Marisol
22 de febrero de 2010, 3:29

La primera estrofa me recordó a 'Casus Belli'. La guerra en el amor es apasionante.

La mitología es una de las bases sobre la que edificas tu poesía, y ahora, el sol que utilizas con frecuencia. La 'estatua de bronce' me gustó.
Punto aparte Los 'los rayos de sol en ramilletes de flores' es una imagen que con facilidad se ha recreado en mi imaginación y te la agradezco.

Sin pretender desmerecer el resto del poema, la estrofa que más me gustó es la que sigue:
'Nuestras bocas se unen en el cortejo del agua
y con los ojos conjuramos el fuego de las estrellas.'
La expresión 'cortejo del agua' es preciosa, no por eso el verso que le sucede amaina.

Temo extenderme demasiado si sigo, así que te diré que tu imaginario poético rebasa muchos límites.
Un gran abrazo.

Isabel
22 de febrero de 2010, 14:34

Hermoso desde el título, Óscar, tu excelso lenguaje unido a la originalidad y visualidad de las imágenes de tus versos, hacen que tus poemas tengan luz brillante y propia, no podría destacar un verso por encima de otro, todos me han encantado.

Un abrazo, estimado amigo.

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