Blog poesía La luz de tu Faro

En memoria de Sara Álvarez, con Amor, devoción y ternura infinitas. Absorbí tu esencia, y ahora vives en mi poesía. Te devuelvo la vida con mis versos.

viernes, 31 de julio de 2009

Gaia


Surges de la tierra con el encanto fértil de la hiedra
que retoña el horizonte de promesas.
Te confundes con el musgo que trepa por tus piernas,
por tus muslos,
por tus senos,
envolviéndote en sus hebras,
y en tu esplendor de telúrica belleza eres Gaia,
nuestra madre Naturaleza.

Recortas el cielo con el oblicuo perfil de tus pestañas,
y vuelas alondra cuando la mano del viento teje tus cabellos,
salvajemente despeinados,
y son tus labios crisantemos.

Sentada sobre la hierba
me soplas un verso
–y en cada beso aletea, ínsito, un deseo–,
y un piélago de mariposas de vivos colores
danza un minueto en la palma de tu mano.
Raudas las falenas acudirán a mi encuentro
aturdiéndome con su alegre revoloteo.

No puedo tocarte,
pero no he dejado de estudiar cada rincón oculto de tu cuerpo,
cada poro donde se agita, sediciosa, la sustancia venerada de tu sexo,
ni de besar el silencio abstruso de tus párpados cerrados,
donde no volverá a penetrar la luz del día.

Aunque la oscuridad te abrió las puertas de su reino,
aquí fuiste lucero
y nunca dejarás de serlo.

© Óscar Bartolomé Poy. Todos los derechos reservados.

4 comentarios:

Isabel
31 de julio de 2009, 16:52

Óscar, es precioso, sería difícil elegir entre algunos de tus poemas, pero llevo largo rato leyendo Gaia y no puedo salir de aquí, has hecho una creación holística maravillosa, convirtiendola en Toda, con unos matices eróticos muy sugerentes, de una belleza intrínsica y con un léxico exquisito como siempre, el cielo quiso llevarse egoistamente ese lucero demasiado pronto.

Es hermoso, creo que el que más me ha gustado de todos y a la vez me embarga de tristeza. Para mí es de antología, de enmarcar.

Un abrazo mi querido amigo, Óscar.

alberto
31 de julio de 2009, 23:26

alguna vez en el foro insinue que con el tiempo volverías a tu esencia de poeta, ahora felizmente lo he comprobado en esta preciosa poesía, veo que poco a poco trasciendes el dolor y lo mutas en hermosura poética, para felicidad tuya y para tus agradecidos lectores,
dentro de los que me cuento, felicitaciones muchas y mas agradecimientos por entregar tanta belleza

Marisol
1 de agosto de 2009, 8:00

Aquí noto con mucha claridad la fusión de poesías, Sara y tú conjugaron sus almas a tal punto que ahora ella te sigue 'soplando versos'.
Sé que ese lucero no va a apagarse, ahora menos que nunca.
Un abrazo infinito.

Isabel
3 de octubre de 2009, 16:41

No sé cuántas veces he leído este poema, sólo quería que lo supieras, cada vez me gusta más, al igual que el de aún crece el musgo, les tengo un especial cariño.

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